Dejar un comentario

Flor Azul

de Ana María Parlamento

15x21cm. 68 págs.

Flor-azul-cover

En la época victoriana las flores azules simbolizaban misterio, el color azul es el color del cielo y el mar y se asocia con la estabilidad, la tranquilidad, la paz, la profundidad… la calma…
Ana María Parlamento vislumbra una Flor Azul que la transporta en un viaje por su universo interior. Una obra totalmente espiritual, donde la protagonista, busca la sabiduría y el conocimiento, fundiéndose en ese sueño, con las fuerzas más vastas de la naturaleza. El mar como ejemplo repetido.
Es un permanente nacer, luchar, cantar, vivir, morir y renacer que se repite infinitamente en su voz poética, que casi siempre funciona como prefiguración total del individuo y que insiste en revelar, enaltecer y a veces menospreciar la fusión de su destino con el del resto de sus congéneres, hasta derretirse en el vacío de la Nada con el eterno zumbido del Universo. Es evidente, que los ejes primordiales que guían los motivos poéticos (y existenciales) de Ana María, son su compromiso terrenal contra el egoísmo y la injusticia y la muerte, el tiempo y la existencia como un eterno morir y renacer.
Hay poemas que, si bien exhiben cierta revisión o recreación de tropos, dicciones o giros sintácticos y algún eco (más bien temático), lo cierto es que, estas deberán ser entendidas como una transmisión (o transformación) amistosa del amor literario.
Es el infinito ciclo existencial de nacer, luchar, morir, renacer, junto a la conciencia desgarrada y cínica del Yo enunciador de la palabra poética, que atestigua, narra, canta y pontifica sin importar que no lo escuchen.
Además de su pericia retórica y su indiscutible fuerza discursiva, Ana María posee también conciencia de la naturaleza ficcional del Yo poético, es decir, de la siempre posible utilización de máscaras o hablantes tras los cuales se oculta el “Yo verdadero” en la poesía.
El título anuncia la continuación o reiteración de los temas u obsesiones poéticas más marcadas a lo largo de su obra, o verdad imaginada, como alternativa a la realidad pedestre: la imaginación literaria como respuesta a la derrota cotidiana y a la incultura del mundo.

LUIS HOLGADO

Flor-azul-back

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *