La Sangre Puta

 La Sangre Puta

cover-sangrepCon ésta, su primera novela, Luis Holgado nos sorprende una vez más. Ya lo ha hecho con los libros de poesía, narrativa y teatro editados hasta el presente, demostrando lo bien que sabe llevar la denominación de su profesión de periodista. Luis no solamente escribe y lo hace muy bien sino que, incesantemente se nutre de toda la bibliografía que llega a sus manos y por sobre todo de las profundas investigaciones que realiza. Tal el caso de esta novela que podríamos calificar como “testimonial”, en la que aborda el complejo tema del determinismo genético, sociológico y de clase -cabe aclarar que el determinismo es la doctrina o teoría que sostiene que toda acción humana es causada enteramente por acontecimientos precedentes, y no por el ejercicio de la voluntad-. Esto implica entender la realidad como la consecuencia directa de una causa, como una constante que lleva indefectiblemente a que algunos hechos tengan una elevada posibilidad de que sucedan “sí o sí”. Es bueno destacar el gran conocimiento empírico que Luis Holgado posee de las situaciones en barrios marginales, debido a su amplio trabajo social en esos ámbitos, morados por personas en estado de máxima vulnerabilidad. A través de su personaje: Alfredo Cacciatore, Luis nos lleva por diversos ámbitos “deterministas” y con la investigación que Alfredo realiza -temeroso de lo que pueda ocurrir con su descendencia-, hace una intensa averiguación de las actividades y estilo de vida de sus ancestros. Para esta novela, Luis Holgado también realizó un exhaustivo estudio acerca de la llegada de los inmigrantes a nuestro País, en busca de hogar y trabajo y del accionar de grupos dedicados a la delincuencia y a la trata de personas, tal el caso de la Zwi Migdal (Sociedad Israelita de Socorros Mutuos Varsovia), que tal como explica Larry Levy, en su libro “La mancha de la Migdal”, “…cientos de jóvenes mujeres en su mayoría pobres campesinas europeas, muchas menores de edad, ilusionadas con un futuro mejor que el que les deparaba su devastado territorio natal, encontraron que en lugar de idílicos romances prometidos por siniestros príncipes azules, las aguardaba en la Argentina un inimaginable infierno de sometimiento, brutalidad y esclavización…” en estado de indefensión y con todas sus consecuencias, entre ellas las enfermedades venéreas y sus derivaciones en la descendencia.

La sangre puta es una novela dura, punzante que es necesario leer para lograr entender en parte a la sociedad en la que vivimos, con la creciente violencia y la constante pérdida de valores morales.

Ana María Parlamento