Meditación Contemporánea: Un camino de amor

de Alicia Roxana Matviu

Libro 15x21cm. 160 pags

meditacion-contemporanea-portadaEste libro no existiría si yo fuera simplemente una recopiladora de datos en vez de una persona que ha vivido en carne propia las transformaciones que le regaló la MEDITACIÓN. Siempre me consideré una mujer racionalista, más cercana a Descartes que a Buda. Por exceso de racionalidad dejé de ser católica y por ese mismo exceso me convertí en practicante de la doctrina cristiana. Pero mi lucha interna entre lo racional y lo místico (místico como aquello que se conoce más allá de la razón por obra de la inspiración o de un estado de consciencia liberado de la lógica humana) fue encarnizada. La vida en su integralidad e implacable transcurso fue dando su lucha. Mi mente, mi cuerpo y mi propio proceso de vivir, fueron el campo de batalla de dos contrincantes: esa vida que todo lo abarca y yo misma. Finalmente hubo un ganador. Después de muchos años de guerra y de batallas perdidas por mí, por supuesto, se impuso la vida con todas sus peculiaridades. No he tenido la suerte de poseer genio, si así hubiera sido, mi genio podría haber atado a un yugo a la razón y a la inspiración y yo haber resultado vencedora de la lucha (…¡Tal es la inspiración!…¡Tal es nuestra razón!.. Con ambas siempre en lucha/y de ambas vencedor/tan solo el genio puede a un yugo atar las dos/ “Rimas” de Gustavo Adolfo Bécquer (1836-1870). Con el poco racionalismo que me queda, reconozco el hecho intuitivo como una realidad. Verdaderamente, hay hechos en mi vida que son realidad y no están sujetos a ningún tipo de lógica, al menos a la lógica estrictamente racional que nos enseñaron. Ante la evidencia inexplicable, ilógica, irracional, desorbitada, insólita; mi razón se rinde, pero mi razón no se rinde bajando los brazos. Se rinde en pleitesía a los pies de lo inexplicablemente ilógico para nuestro mundo humano, aceptando la intuición, la inspiración, lo místico; como parte de una razón que aún no encontró su propia lógica para dar sustento cierto a lo que se percibe con un examen previo del intelecto. La vida es lo que es, una mixtura excelsa de carne y espíritu, de razón e inspiración. De lo que se ve y de lo que no se ve pero existe. El genio puede a un yugo atar las dos. Para los que no tenemos genio, tenemos años. La vida nos evidencia que ella trasciende la materia y rebasa lo racional, que es mucho más que una vida física con construcciones lógicas y correctas. Hay un mundo de sueños que parecen cuentos y de cuentos que parecen sueños. Pero que no son cuentos ni sueños. Tal vez sean hechos o tal vez sean cuentos y sueños; todos son la vida. Ignorar los sueños, los presentimientos, las premoniciones, la intuición, la inspiración, la separación del cuerpo y la mente; es el peor error que se puede cometer, es el error de la inconsciencia. En fin, la vida es todo esto, ahora lo comprendo. Es razón e intuición.  Pero claro, no todos tenemos genio y no todos vivimos tanto.
La intuición espiritual o inspiración es ese toque sublime de nuestra mente con el espíritu universal, con la naturaleza de nuestro ser verdadero, con el Universo entero, con Dios, con la Verdad o como tú quieras llamarlo según tu elección. No se necesita ser un ser privilegiado para llegar a un estado de consciencia en el cual nos sentimos plenos. Todos los seres humanos podemos acceder a ellos por medio de la MEDITACIÓN. Podemos meditar porque hemos nacido en estado de MEDITACIÓN. Somos seres en evolución que necesitamos más evolución. Buscamos incansablemente la felicidad, sin saber que ésta se basa en el esplendor del  Espíritu que llevamos dentro. Hemos interrumpido el contacto con el esplendor de nuestro ser por exceso de racionalismo y desprecio hacia todo aquello que olía a espiritualismo, misticismo o magia mal entendidos. Contribuyeron a cortar la sucesión de conocimientos con nuestros antepasados dos acontecimientos importantes: El primero de ellos fue la quema de la biblioteca de Alejandría en el siglo I y el segundo: la edición de los primeros textos bíblicos en el año 329. Esta edición fue propiciada por Constantino, el que motivado por su ideología político-religiosa, le agregó y quitó textos, promulgando una biblia  incompleta que es la que hoy en día se toma como oficial para la Iglesia Católica. Los rollos del Mar Muerto, que datan de los años  250 aC y 70 dC, aproximadamente,  llamados así por ser descubiertos a orillas de este mar, son una colección de alrededor de 800 escritos de origen hebreo, ellos describen nuestra relación con el universo y la creación de nuestro mundo a través del poder de nuestras emociones.
Ahora los tiempos han cambiado y tanto la ciencia como la MEDITACIÓN nos ofrecen múltiples descubrimientos acerca de nuestro universo, acerca de nuestro propio ser y nos sorprenden día a día con conocimientos inimaginables. Las dos se dan la mano, se alimentan una de la otra y se complementan y arriban a los mismos conocimientos. La MEDITACIÓN une en amor, nos sana de enfermedades, rompe programas mentales fuertemente enquistados, los cuales, muy a menudo, son los causantes de nuestra infelicidad, nos eleva en estados de consciencia en los cuales vemos más de cerca la verdad. Por todas estas razones y muchas más escribo este libro. Para que lo vivido por mí, a través de la MEDITACIÓN, los estimule para cambiar de sus vidas aquello que no los hace felices, para que sepan qué no los hace felices y descubran que con la simple práctica de la MEDITACIÓN se vive en bienestar.
No voy a comenzar contando mi vida ajetreada antes de haberme encontrado sumergida en la práctica de la  MEDITACIÓN, ni las  penas por las que he pasado; simplemente les relataré mis sentimientos, algunos dolorosos y otros felices,  basados en hechos de mi vida. Sí les iré mostrando el camino sorprendente que he transitado al comenzar a tomar la MEDITACIÓN como hábito. Todos podemos vivir una vida más espiritual y por lo tanto más feliz. Si es tu decisión que sea así, medita por favor. Por favor, medita.